En la era digital, la autenticación multifactor (MFA) se ha convertido en uno de los pilares centrales de la ciberseguridad en las empresas. Los fraudes evolucionan diariamente en sofisticación y ocurren a lo largo de toda la jornada del usuario. Ya sea en el inicio de sesión o durante una transacción sensible, cada etapa representa una oportunidad clara para que los ciberdelincuentes accedan a información confidencial e invadan sistemas críticos.
En este contexto, la autenticación multifactor surge como parte esencial de una estrategia continua de prevención de fraudes. Al combinar análisis de comportamiento, fingerprint de dispositivo y decisiones basadas en riesgo, ofrece el nivel adecuado de protección no solo en el acceso (inicio de sesión), sino también en diferentes etapas de la jornada del usuario, reduciendo las probabilidades de fraudes exitosos.
Continúe leyendo y descubra cómo la autenticación multifactor aplicada en estrategias de prevención de fraudes orquestadas a lo largo de toda la jornada digital ayuda a reducir fraudes sin afectar la eficiencia operativa ni la experiencia del cliente.
¿Qué es la autenticación multifactor (MFA)?
La autenticación multifactor corresponde a un modelo de autenticación que exige a los usuarios dos o más factores de verificación independientes antes de conceder acceso, ya sea a una cuenta en línea, aplicación u otros medios.
En lugar de solicitar únicamente credenciales de acceso como usuario y contraseña, el MFA combina factores de verificación adicionales, como códigos de contraseña de un solo uso (OTP), notificaciones push, tokens o biometría, por ejemplo, para certificar la legitimidad del usuario.
De este modo, además de garantizar una jornada digital segura, bloqueando más del 99,9% de los ataques a cuentas en línea, la autenticación multifactor también reduce costos operativos al evitar violaciones de seguridad costosas, garantiza el cumplimiento de normativas vigentes, mejora la experiencia del cliente al hacer la autenticación más simple e intuitiva y, además, es escalable para bases de usuarios crecientes y dinámicas.
Autenticación multifactor más allá del inicio de sesión
Con más de 702 mil cuentas vulneradas por filtraciones de datos (Fuente) en Brasil solo en el primer trimestre de 2025, y con un costo promedio por violación que alcanzó aproximadamente 7,19 millones, implementar métodos de autenticación multifactor dejó de ser una opción para convertirse en un diferencial competitivo.
Sin embargo, utilizar este recurso de forma aislada, únicamente en el momento del inicio de sesión, puede generar una falsa sensación de seguridad. Esto se debe a que los fraudes ya no ocurren de forma aislada. Los defraudadores se han adaptado rápidamente, concentrando sus ataques también en otros momentos de la jornada del usuario, como la aprobación de transacciones financieras, cambios en datos personales, compras fuera del patrón habitual, entre otros.
Por lo tanto, si el objetivo es desarrollar una estrategia de prevención de fraude eficaz, es fundamental aplicar la autenticación multifactor de manera contextual y progresiva, basada en riesgo, donde las actividades de bajo riesgo puedan continuar con menor fricción, mientras que las operaciones sensibles se realicen mediante capas adicionales de autenticación.
Con este enfoque, las empresas logran el equilibrio perfecto entre seguridad robusta y conveniencia para usuarios legítimos.
Risk Center360 de Evertec: visión 360° de la prevención de fraudes
La autenticación multifactor ha evolucionado, pasando de ser una capa adicional de seguridad a convertirse en un componente estratégico esencial dentro de las arquitecturas de seguridad digital. Sin embargo, para alcanzar su máximo potencial, es necesario integrarla en un ecosistema robusto de prevención de fraude que correlacione múltiples señales de riesgo.
Eso es exactamente lo que ofrece Risk Center360 de Evertec: una visión 360° del riesgo en tiempo real que combina:
- Autenticación 3DS basada en riesgo, que determina cuándo debe activarse el MFA, generando validaciones seguras en el entorno digital.
- Motor de reglas inteligentes y dinámicas, adaptables según cada operación, perfil del cliente y canal de acceso.
- Análisis de comportamiento, que monitorea patrones de uso y detecta desviaciones que puedan indicar intentos de fraude.
- Device fingerprint, que identifica los dispositivos utilizados por el usuario legítimo para detectar accesos sospechosos, incluso con credenciales válidas.
- Cumplimiento normativo con certificaciones como PCI DSS y PIN Security, garantizando operaciones alineadas con estándares regulatorios internacionales.
La plataforma Risk Center360 también opera en un contexto omnicanal, asegurando protección en diversos canales de interacción, ya sea en e-commerce, aplicaciones móviles, banca en línea u otras plataformas digitales. Además, su capacidad de aprendizaje continuo frente a patrones de fraude aumenta la precisión de las decisiones con el tiempo, dificultando la acción de los defraudadores.
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